De todas las obras conocidas por su belleza o por su
grandeza en la antigüedad, fueron siete las
más famosas.
De ahí el sobrenombre de "las siete maravillas
del mundo".
Lamentablemente, hoy, con una única
excepción, no nos quedan más que las
descripciones que hicieron los cronistas de la época.
Guiémonos por ellas y emprendamos un viaje
imaginario a través del tiempo para conocer las
maravillas de nuestros antiguos.